(el texto fue originalmente publicado en polaco el 15 de enero 2024)

„Antes de que se enfríe el café” de Toshikazu Kawaguchi, es un libro diferente a todos los que he leído en los últimos años. Sí, lo sé, suena como un fragmento de diálogo de una comedia romántica, en la que la heroína conoce a EL UNICO y durante la mitad de la película no ve ninguno de sus defectos : ) Tengan la seguridad de que no llevo gafas de color de rosa, así que pueden contar con una opinión justa, aunque subjetiva (¿cómo si no?).
Decidé a leer este libro después de encontrarme con muchas recomendaciones en Internet y en la prensa. La historia de una cafetería de Tokio, dónde sus clientes pueden viajar al pasado… bueno, admítalo, ¿no suena intrigante? Salvo Harry Potter o la película „Avatar”, no me atraen las historias de ciencia ficción, pero este libro me atrajo. Quizá porque hace poco cumplí 40 años y, cuando pensaba en el regalo de cumpleaños de mis sueños, se me pasó por la cabeza más de una vez que me gustaría volver atrás en el tiempo, ser más joven, pero no podía decidir cuánto. Así que probablemente contaba un poco con que el libro me ayudara a responder a esta pregunta tan poco realista.
Al principio me sorprendió … el lenguaje. Es más bien frugal, por no decir simple en su expresión. En esos momentos, me pregunto si se trata del original o de la traducción, pero en este caso no estoy en condiciones de juzgar. Sin embargo, a pesar de no ser mi estilo de escritura, le di una oportunidad a este libro. El lenguaje no evolucionaba a lo largo de las páginas, pero las historias resultaban inexplicablemente atractivas, a pesar de ser también bastante sencillas. Pero sólo en apariencia. La magia de este libro fue que permanece en mi mente hasta el día de hoy – no totalmente por su contenido, ya que los detalles se nos escapan fácilmente cuando leemos mucho. Sino por las reflexiones y la serie de preguntas „¿Qué haría yo en una situación así?”.
El autor ha escrito 2 libros más, que son secuelas de „Antes de que se enfríe el café”, pero no los cogí. Me pareció que estas historias me bastaban, me hacían reflexionar. Y una sobreabundancia de palabras e historias de los libros posteriores podría estropearlo todo. Al fin y al cabo, a veces menos es más : )