
Hoy será de una película española, pero no de ninguna que se acabe de estrenar (y no porque nada de producción española esté entrando actualmente en los cines polacos). Va a ser sobre una película de 2017, porque creo que merece la pena hablar de producciones (ya sean literarias, cinematográficas o teatrales) que se hicieron hace unos cuantos (o una docena o unas cuantas décadas), pero en las que aún podemos encontrar un presente e inspirarnos.
La película que tengo en mente es „Toc, toc”, dirigida por Vincente Villanueva. He mencionado esta película en el contexto de „Bajo terapia”. – Ambas películas están unidas por la persona de Alexandra Jiménez (en „Toc, toc” interpreta el papel de Blanca, una trabajadora de laboratorio que lleva toda la vida huyendo de los gérmenes, y es una huida muy cansada). Además, ambas películas tienen en común una inesperada terapia de grupo y un final sorprendente e imaginativo.
Pero volvemos a la película protagonista de este texto. „Toc, toc” es una historia sobre personas que sufren un trastorno obsesivo compulsivo, o TOC. La película está llena de situaciones humorísticas, pero clasificarla como comedia es un gran error. Tragicomedia es sin duda el término adecuado. ¿No te lo crees?
¿Qué gracia tiene que, como la citada Blanca, corras al baño a lavarte bien las manos cada vez que tocas algo?
Ana María (interpretada por la estupenda Rossy de Palma, más conocida por su trabajo en las películas de Pedro Almodóvar) no saldrá de casa sin comprobar varias veces si ha cerrado el grifo del gas o la del agua, apagado la luz o la vela, y cerrado bien la caja de galletas. Además, su religiosidad la obliga a santiguarse muy a menudo, lo que molesta a quienes la rodean.
Emilio (Paco León) es un taxista que tiene un lugar especial en su corazón para los números y su cerebro trabaja constantemente a toda velocidad sumando, dividiendo o multiplicando. Por un lado, un genio con ordenador en lugar de cerebro; por otro, una víctima de sus „talentos”.
El siguiente protagonista de „Toc, toc” es Otto (interpretado por Adrián Lastra) – recuerda pronunciar bien la doble ‘t’, ya que la simetría es muy importante para él. Su ausencia es la causa de su ansiedad. ¿Y recuerdas cuando, de niño, intentabas no pisar las lineas al caminar por la acera? Pues Otto sigue haciéndolo, en la edad adulta….
Quedan dos protagonistas más. Lili (Nuria Herrero) es una instructora de fitness cuyo TOC es … repetir las últimas palabras que dice. Esto puede tener un lado positivo, ya que como instructora de aeróbic era considerada la más eficaz: ¡tantas repeticiones de un mismo ejercicio debían dar resultados! Hasta que uno de los participantes no aguantó el ritmo de las repetitivas instrucciones de Lila y tuvo que intervenir la emergencia….
Y, por último, Oscar Martínez interpreta brillantemente el papel de Federico, que padece el síndrome de Tourette. En su caso, esto se manifiesta en frecuentes palabrotas incontrolables, independientemente del lugar y la situación en la que se encuentre.
Hay que admitir que esta breve descripción de lo que los personajes de la película de Vincente Villanueva tienen que afrontar a diario confirma que no se trata de una „comedia ligera y agradable” (aunque he leído opiniones de este tipo sobre esta película, sólo puedo felicitar al autor por su sentido del humor).
El comienzo de la película es también una descripción de la película entera: unos pacientes llegan a la consulta de un famoso psiquiatra, el Dr. Palomero. La situación se vuelve extraña cuando resulta que los seis tienen cita para… ¡la misma hora! Y, después de todo, ¡ninguno de ellos se había apuntado a la terapia de grupo! Tiffany – la secretaria del doctor (interpretada por Inma Cuevas, tan convincente en su papel como el resto de los personajes) – intenta explicar la situación (estos informáticos, y luego los aviones retrasados que no pueden entregar al doctor a tiempo….), Los pacientes, mientras esperan al médico, empiezan a hablar entre ellos, lo que tiene en algunos casos consecuencias muy inesperadas…. : ) No voy a desvelar nada más, ¡tendréis que verlo vosotros mismos con vuestros ojos y oídos! Lo que sí diré es que una vez más pude comprobar cómo el cine español puede ser inteligente en presentar el comportamiento humano y, a pesar de muchas escenas de humor, dejarnos a nosotros, los espectadores, con una reflexión…. Y al fin de la película aparecen por un momento Verónica Forqué y Marta Hazas, entre otros – la segunda parte de „Toc, toc” con ellos sería ciertamente interesante también….